Sanando la Herida

Desde la gestación, todas estamos condicionadas por la relación y concepción de nuestros padres, sus anhelos, sus miedos, sus limitaciones personales y sus enfrentamientos con sus familiares y entre ellos.

Estamos condicionadas por su forma de ver la vida y como se enfrentaron a ella, como nos veían y qué le despertamos al vernos a conocernos desde el momento de nuestro alumbramiento.

Al nacer, les damos información de cómo somos de qué queremos ser, eso suele chocar con sus ideas, sus espectativas y sus capacidades para educarnos para moldearnos, muchas veces a sus imagen o a lo que ellos quisieron aspirar.

Todo esto genera en nosotras una herida.

Construyamos algo juntas.

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