MUJER

Nacemos y llegamos inocentes, puras, vulnerables pero fuertes.

La vida nos va forjando a razón de lo que otros nos condicionan, sin preguntarnos, sin contar con nosotras, nos moldean, tallan…

Cada mujer siente a su forma, pero todas tenemos naturaleza, instinto, esencia, esa que si la escuchamos desde adentro nos habla, nos susurra qué y no hacer. Cada una de nosotras siente en su interior una fuerza mayor que todo esfuerzo, que nos da la posibilidad de ser nosotras, sin filtros.

La vida nos pone situaciones para poner en práctica nuestras propias herramientas emocionales, habilidades, inteligencia, natural.

En mi vida he pasado por todo, desde la niñez, me tocó vivir situaciones difíciles, duras para una niña, soledad, frío, hambre, maltrato… aún así cada una decide qué hacer con todo eso, cómo usar todo eso, darle una forma diferente de aprendizaje, de sabiduría.

Mi naturaleza es viva, fuerte, noble, creo en la verdad, el Amor, levantarse y seguir adelante a pesar de todo, a pesar de nada.

Parece ser que el amor se nos atribuye por naturaleza propia como único objetivo, unica razón de existir, no es así, cada mujer siente y vive bajo sus propias convicciones.

Yo elegí el Amor, la familia, las relaciones entre iguales, la relación vida existencia como camino a la felicidad, a la razón de vivir, de levantarte cada mañana y qué es la vida? si no Amor…

Es conocerse, sentir, compartir con una misma y con los demás, es esa una buena razón para mí.

Elegí acompañar en el camino de otros y aún tránsito el mío propio, creciendo, conociéndome, viviendo mis experiencias, mis heridas ante los reveses de la vida, mi vida, sé que este largo y arduo recorrido se lleva mejor acompañado, pues encontraré momentos de muy difícil solución, cuando las fuerzas, esperanzas y Fe se disipan, se van alejando de esa nueva etapa.

Dicen que se cierra una puerta y se abre una ventana, a veces no, muchas ocasiones no se mueve nada, se queda todo estático, parado que no bloqueado, aún así es un avance igual, solo hay que esperar un buen viento que te lleve allá donde despliegues tus alas, esas que has cuidado, perfeccionado para poder alzar un buen vuelo.

En mi caso a pesar de todo, que ha sido mucho, tengo a mis hijos, a mi gata, a mí misma, soy fiel a mí, a mis convicciones, mis valores, mis pilares forjados por lo que he decidido hacer con todo y todos los que han dejado algo en mis 40 años, si algo me limitó, me dolió, me cambió, yo y solo yo lo decidí, elegí, accedí a que eso ocurriera y ser la mujer que ahora soy, la que mañana tal vez ya no seré, pues seré resultado de lo que la vida me depare ahora, mañana…

 

Construyamos una vida mejor juntas.

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